Vuelta al Lago General Carrera
- Rolombian Travel
- 22 sept 2022
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 25 nov 2022

Luego de, por una parte, haber cumplido el sueño de conocer el Glaciar Perito Moreno y el Monte Fitz Roy, dos puntos fijados en el mapa hace 3 años atrás, y por otra parte, haber charlado con dos motoviajeros chilenos, padre e hijo, que nos recomendaron no perdernos la Carretera Austral en el sur de Chile, nos aventuramos a cruzar la Cordillera de los Andes hacia el lado chileno, sin imaginar que sería nuestro último viaje antes de pandemia.
Todavía en Argentina, salimos de Perito Moreno -donde estuvimos casi una semana reparando el piñón delantero de la moto- hacia Los Antiguos, ciudad fronteriza con Chile, ese día era 8 de marzo de 2020 y se celebraba el Día de la mujer, recibía mensajes de saludos en el celular, pero mi cabeza estaba enfocada en un nuevo cruce de frontera y todo lo que viene consigo: nuevo país, nueva moneda, nueva economía, nueva gente, nueva cultura, nuevas costumbres, nuevo dialecto, nueva comida, nuevo todo, menos nosotros, o al menos eso creíamos.
En medio de la estepa patagónica apareció un inmenso cuerpo de agua que se perdía en el horizonte al chocar a lo lejos con una cordillera nevada, se trataba del Lago Buenos Aires, que nos daba la bienvenida a Los Antiguos, el último poblado de Argentina que pisaríamos en mucho tiempo, suena aterrorizante pero así fue.


Nos sorprendimos porque los trámites en el Complejo Fronterizo Jeinimeni fueron fáciles y rápidos, hubo buena química con los funcionarios, y eso nos auguraba un gran comienzo de este nuevo capítulo en la travesía ¡ya estábamos de vuelta a Chile!

El paisaje se modificó drásticamente, ahora nuestro entorno estaba rodeado de árboles, ríos y montañas nevadas, y ese cambio nos encantó, llegamos a Chile Chico y nos encontramos con que el lago que habíamos visto antes en Los Antiguos, es compartido entre ambos países, en Chile se llama Lago General Carrera, y es el lago con mayor extensión en territorio chileno.
Estaba muy ventoso en Chile Chico y el lago parecía el mar, con un fuerte oleaje, era domingo y prácticamente todo el comercio estaba cerrado, y por consiguiente no encontrábamos lugar para pasar la noche, preguntamos en los bomberos, en la policía, incluso contemplamos la opción de dormir en una casa abandonada, pero nos aconsejaron no hacerlo y nos contaron de una señora, dueña de un restaurante, que permitía acampar en su patio, y ahí nos quedamos.

Ese fue nuestro primer contacto real con un chileno, tuvimos una charla que nos nutrió de su cultura, nos brindó un café con pan, y llegó la hora de armar la carpa en el patio, buscamos un rinconcito que estuviera bien resguardado, porque el viento no paraba, ya era de noche y hasta que amaneció al día siguiente dimensionamos el lugar en donde habíamos dormido, un pasto suavecito y árboles frutales cargados de manzanas y peras, la señora nos regaló dos bolsadas para el camino.
Debemos reconocer que esos Camilo y Natalia iban como volador sin palo, el hecho de haber llegado a Ushuaia con bajo presupuesto nos había potenciado como viajeros, y literal queríamos devorarnos el mundo, pero lo malo de ir como volador sin palo es que nos perdimos de lugares que nos hubiera encantado conocer, por seguir dándole a la ruta, salimos de Chile Chico por el camino que nos conduciría a la famosa Carretera Austral.
El día estaba soleado, perfecto para rodar en moto, la ruta era de ripio y nos exigía ir a baja velocidad, pero eso no fue problema, porque era inevitable no detenerse a capturar, al menos de manera audiovisual, los paisajes que fueron apareciendo en el camino.





La ruta fue mutando y ahora nos encontrábamos con un continuo zigzagueo cuesta arriba y cuesta abajo bordeando el Lago General Carrera, en momentos estaba la montaña escarpada a nuestro lado izquierdo, la vía angosta por donde íbamos, y un gran abismo directo al lago a nuestro lado derecho, causaba algo de impresión esta condición, pero en ningún momento sentimos peligro.




Sin saberlo estábamos recorriendo nada más ni nada menos que el Paso Las Llaves, el punto intermedio en la ruta entre Chile Chico y Puerto Guadal, un trayecto de 20 km aprox que son riesgosos por su condición, incluso se han presentado varios accidentes por esto, pero quizás la ignorancia nos llevó a disfrutar de esta ruta como nunca y a parar cada que el paisaje nos seducía.
Por ir a paso de tortuga se hizo tarde y la noche poco a poco iba anunciando su llegada, con los últimos rayos de sol, nos aproximamos a Puerto Guadal, el destino final de esta jornada de viaje, confesamos que allí vimos los paisajes más divinos que hayamos podido ver antes, un atardecer que pintó el cielo nublado de varios tonos y se reflejó sobre el Lago General Carrera nos dejó atónitos, y esas benditas montañas nevadas que le daban el toque especial.



Nos derretimos frente a los nevados y glaciares, en realidad son nuestra debilidad.


Ahora a pensar dónde quedarnos, no había tanta oferta de camping en Puerto Guadal, la incertidumbre volvía a nosotros, hasta que apareció el Camping El Cóndor Viajero, hablamos con Angélica, su propietaria, para ofrecerle un posible intercambio y accedieron, el trato era una noche de camping a cambio de ayudar con tareas de reciclaje.



No siempre el dinero es el único medio para adquirir un producto o servicio, el trueque sigue más vigente que nunca cuando se viaja, pero en el sistema económico en el que estamos el dinero es indispensable, y debíamos trabajar para generar efectivo y poder costear alimento para Changüa y para nosotros.
Salimos de Puerto Guadal con la esperanza de volver algún día, avanzamos unos kilómetros y en la ruta nos encontramos con un letrero que nos anunciaba que ¡ya estábamos en la Carretera Austral!, el ripio seguía presente y nos permitía ir al ritmo del paisaje, la naturaleza no paraba de sorprendernos y nos regalaba más de su belleza, teniendo como protagonista al lago y sus parajes sin igual. Dadas estas condiciones no tuvimos más opción que parar en cada kilómetro, porque todo es fotografiable y merecía nuestra atención plena y absoluta.




A pasito despacito, el camino nos guió al desagüe del Lago General Carrera ¡wow! No sabíamos diferenciar cuál paisaje era más bonito que el otro, no queremos entrar en comparaciones, son odiosas, más nos quedamos con que el escenario natural del que fuimos testigos en este punto del mapa ¡nos encantó! Y ahora, pese al todo el tiempo que ha pasado desde que estuvimos ahí, nos sigue causando fascinación.




Luego de quedar hipnotizados con tanta belleza junta, continuamos con la ruta que nos permitió llegar a Puerto Río Tranquilo, un pequeño pueblito ubicado a orillas del Lago General Carrera, famoso porque desde allí salen una gran cantidad de excursiones turísticas hacia el tesoro natural que habita muy cerca de allí.


¿Has escuchado hablar de las Capillas de Mármol? En inmediaciones del lago hay unos islotes de mármol esculpidos por el viento y el agua durante miles de años, creando increíbles formaciones que reciben el nombre de Catedral, Capilla y Cavernas de Mármol, además de tener estas formas especiales, los colores que las componen, en juego con el color característico de las aguas del lago, crea este Santuario de la Naturaleza.








Nos habían advertido que este lado de la cordillera era muy lluvioso, y en Puerto Río Tranquilo sí que lo vivimos, tuvimos que esperar varios días hospedados en un lugar a las afueras del pueblo, al que llegamos por Couchsourfing, hasta poder conocer las Capillas de Mármol, tiempo que nos sirvió para empaparnos de la esencia que tiene la Patagonia chilena.


Terminamos dándole la vuelta al Lago General Carrera, en nuestros planes no estaba hacer esta ruta, más el Universo nos dio este gran regalo, y no nos hubiéramos perdonado de haber estado tan cerca de ahí y no recorrer los paisajes que rodean al lago más grande de Chile, el Lago Chelenko, al cual los aonikenk (pueblo originario de la zona) llamaban “aguas tormentosas”.
Nota: Justo cuando terminamos nuestro paso por Puerto Río Tranquilo tomó fuerza el coronavirus en Sudamérica, y ya se contemplaba el cierre de fronteras, nosotros tan lejos de Colombia quisimos avanzar lo más rápido posible, pero el impulso nos alcanzó para llegar apenas a Coyhaique, la capital de la región de Aysén, allí quedamos 11 meses atrapados por la pandemia. En esta serie de videos relatamos cómo vivimos y sobrevivimos durante este tiempo.
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📽 CARRETERA AUSTRAL 🇨🇱, EL ÚLTIMO VIAJE ANTES DE LA PANDEMIA // CAP. 43 | Llegaba la hora de decirle adiós a Argentina para continuar nuestra travesía por Suramérica y ahora emprendíamos camino por una de las rutas más hermosas del mundo: la Carretera Austral en el sur de Chile.
Desde el principio nos maravilló con paisajes de ensueño, bordeamos por una carretera de ripio las aguas turquesas del Lago General Carrera, el lago más grande de Chile, combinado con montañas nevadas a lo lejos y una abundante vegetación.
Por fin viajábamos a un ritmo lento y sin afanes, desconectados del mundo acelerado y disfrutando cada kilómetro, de esa manera llegamos a las Capillas de Mármol, un destino que ansiábamos conocer y superó todas las expectativas. Todo fluía tan bien pero no sabíamos la próxima prueba que el destino nos tenía preparada y que rápidamente llegó a nosotros...
Señoras y señores este capítulo está imperdible ¡Que lo disfruten! 📽